lunes, 1 de mayo de 2017

¿El oído se puede educar?

Quiero compartir la respuesta a una pregunta realizada por Luis Alvarez, estudiante de Lenguaje Musical en uno de los cursos que imparto en www.datemusica.com  

Luis: ¿El oído se puede educar?

1.- Todos podemos aprender música, solo necesitamos ganas y voluntad.

La sociedad nos ha vendido la idea de que aprender música en edad adulta es muy difícil o casi que imposible y esto se debe a varios factores, el primero es que por costumbre las escuelas de música tienen preferencia de educar desde muy niños a los futuros músicos, generando que algunas escuelas hoy día incluso no reciban adultos entre sus estudiantes. Recientemente a unos amigos los rechazaron de un conservatorio por este motivo y conozco casos con nombre y apellido de personas que empezaron a estudiar música a los 20, 30 o más años y actualmente están formando parte de orquestas sinfónicas y otras tantas agrupaciones profesionales en Venezuela y el mundo.

Es cierto que de niños tenemos más facilidades para el aprendizaje de la música, así como para los idiomas y otras áreas, pues nuestros cerebros ofrecen una disposición mucho mayor para el aprendizaje, pero también debemos considerar que el contexto y las ganas del estudiante influyen enormemente en el aprendizaje sea niño o adulto. Tenemos niños en Datemusica en los cursos presenciales que no tienen ganas de estudiar y no avanzan, mientras que hay adultos que llegan de cero pero tienen tantas ganas y estudian tanto que superan en rendimiento a los niños.

¿Que hace la diferencia entonces?

Partamos del principio que lo mejor que sabe hacer el cerebro es aprender y como gracias a Dios todos tenemos uno, entonces contamos con igualdad de oportunidades para el aprendizaje, por tanto, debemos ofrecernos estímulos, experiencias enriquecedoras y aprovechar otras tantas capacidades de nuestros cerebros al momento de estudiar, pero a todo esto también debemos sumarle la planificación, la disciplina al estudiar, la paciencia y la autoconfianza.
  • La planificación
Podemos tener muchos deseos de tocar un instrumento y soñamos con tocar o cantar como ese músico equis que vemos en los videos, pero nos falta planificación y no vamos a todas las clases por falta de tiempo, no coordinamos nuestra agenda diaria para ensayar y estudiar en casa, no tenemos el instrumento, o si lo tenemos no está en buen estado, o no realizamos las actividades planteadas por el docente sino que estudiamos lo que queremos o nos gusta, etc.
  • La disciplina
Empezamos a estudiar pero nos fastidia el estudio del solfeo, la rítmica, el entrenamiento auditivo, la teoría y solo queremos tocar lo que nos gusta y más nada. En estos casos cada quien debe disciplinarse para dar un rendimiento óptimo, tal como en un deporte debemos seguir los consejos y exigencias del entrenador e incluso vamos a compararnos con la medicina, el médico nos pide que tomemos una medicina que tiene un sabor amargo y tan solo por eso dejamos de tomarla, en lugar de disciplinarnos y hacernos el tratamiento al pie de la letra para nuestro propio bien.
  • La paciencia
Dice un refrán que lo bueno se hace esperar y en la formación musical tener presentes estas palabras son de gran ayuda pues de nada sirve que por apuro estudiemos las obras o temas musicales por encima, de nada sirve con comenzar a estudiar el solfeo y no tenernos paciencia a nosotros mismos en el desarrollo de nuestro oído melódico, armónico, rítmico. Aquí también recuerdo las palabras de un maestro de música que me decía: "La velocidad perfecciona el error" y es muy cierto, mientras más rápido queremos hacer las cosas al tocar o cantar mucho más fácil nos equivocamos, entonces, al no tener paciencia y estudiar lentamente las ejecuciones musicales, lo que hacemos es perfeccionar con cada equivocación una y otra vez nuestros errores en lugar de erradicarlos.
  • La autoconfianza
Encuentro cantidad de estudiantes diariamente que me dicen: "No puedo", "Yo no canto ni en el baño", "Loro viejo no aprende a hablar", "A mi me dicen que no tengo oído" e incluso diciéndoles uno mismo luego de tener varias clases vistas que lo están haciendo muy bien, siguen con sus prejuicios que solo los limitan en su deseo de aprender música. De hecho, es una contradicción que una persona que se inscribe en una escuela diga que no es capaz de aprender y en estos casos, entonces lo primero que debemos hacer es desarrollar una autoconfianza y liberarnos de tantos prejuicios, aceptando las correcciones del docente con buen ánimo y espíritu de superación, pero también reconociendo nuestros avances y méritos que van a ir fortaleciendo nuestra autoestima.

En resumen, si nos dedicamos a estudiar con énfasis, confianza y fijándonos metas dentro de un entorno propicio para el aprendizaje, estoy seguro que se avanzará, de lo contrario, seguiremos dando la razón a aquellos que postulan que los adultos no pueden aprender música.

2.- Que es el oído rítmico

Este tema se refiere a la capacidad auditiva que tenemos de percibir los ritmos, reaccionar e interactuar ante ellos. Bailar es una manifestación de esta percepción rítmica, tocar un instrumento de percusión también, pero es que incluso tocar una olla, o una cornea de un carro también puede ser una manifestación del oído rítmico, solo que si no le hemos proporcionado experiencias enriquecedoras a nuestro oído este solo tendrá un "vocabulario" (por llamarlo de alguna manera) muy pobre para interactuar, si bien percibirá el ritmo, es común que no pueda reaccionar adecuadamente pues no tiene referentes previos para la interrelación rítmica. Otro ejemplo: Todos podemos tocar una charrasca, pero no todos sabemos bailar salsa. Un oído rítmico entrenado para tocar la charrasca, se ha nutrido a través del estudio del instrumento y así interactuar con diversos estilos musicales, pero si no hemos hecho lo mismo con el baile, es lógico que se nos dificulte bailar, pues para todo esto necesitamos del oído rítmico.

3.- El oído tonal

Vamos a llamarlo oído melódico  - armónico para ampliar su campo de acción. Si bien le estamos dando nombres a las capacidades perceptivas del oído, debemos considerar que todas ellas no son otra cosa que manifestaciones de los elementos de la música que son el RITMO, la MELODIA y la ARMONIA

Cuando vamos a cantar, nuestro oído se encarga de escuchar la música que sirve de guía bien por un instrumento musical o por una pista y automáticamente detecta el tono de una canción, el cual empleará también un músico para tocar un instrumento musical. Todo este interesante mundo de la tonalidad lo estudiaremos en detalle en el nivel 3 de Lenguaje Musical, sin embargo, adelanto lo siguiente. Tenemos 7 sonidos musicales DO RE MI FA SOL LA SI y sus cromatismos, con cada uno de estos sonidos podemos construir melodías y armonías, nuestro oído al percibir las notas, toma cada sonido y lo identifica bien con nombre y apellido o solo como un evento sonoro que como ya comenté nos guiará en el proceso de cantar y tocar un instrumento. Claro está que para este reconocimiento auditivo también debemos entrenarnos y aquí es donde las audiciones constantes de cada sonido enriquecerán nuestra percepción sonora, para posteriormente reconocer los tonos en una canción cualquiera.

Como puedes ver, todo esto se puede desarrollar con entrenamiento y ejercicio, de hecho, lo que le compartí a Manuel en el foro de apoyo es un buen comienzo para ese entrenamiento.

Te felicito por tus preguntas que son extremadamente importantes y espero haber respondido tus inquietudes, sin embargo, si queda alguna duda, con toda libertad me escribes las veces que sea necesario pues estoy seguro que estas generaran nuevas preguntas a las cuales estoy totalmente abierto.

Siempre a sus órdenes y un gran saludo para todos

Johan

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